El Pilar de los Partidos Políticos en la Democracia Dominicana
Por Lic. Felix Aguilera, M.A, Abogado especialista en Derecho Penal, Técnico Electoral, y Criminalística.
Para que exista una democracia robusta, es fundamental que repose sobre un sistema de partidos vigoroso, bien organizado y reglado, sometido a escrutinio. Estos factores son esenciales para que los partidos sean valorados positivamente tanto en el ámbito interno como en el internacional, garantizando así la preservación de la voluntad popular. La Constitución de la República Dominicana reconoce a los partidos como instrumentos clave para la participación política y la expresión de la voluntad ciudadana.
En este contexto, la Ley 33-18 establece en su Sección I los requisitos para la afiliación, el cese, la prohibición, la exclusividad, la renuncia y el registro de los afiliados en los partidos políticos. Esta legislación subraya la importancia de que los ciudadanos no puedan estar afiliados a más de un partido, asegurando que su compromiso con un partido político sea claro y transparente.
La doble militancia no solo distorsiona las nóminas de afiliación, sino que también genera problemas de confianza en los procesos internos de cada partido. La existencia de militantes en múltiples agrupaciones puede afectar la lealtad y el compromiso de los miembros, lo que impacta negativamente en la selección de candidatos durante las contiendas electorales.
Para fortalecer el sistema democrático y garantizar el cumplimiento de la ley, la Junta Central Electoral ha dictado recientemente un reglamento que establece el proceso para el registro de afiliaciones y desafiliaciones de los partidos, agrupaciones y movimientos políticos. Esta normativa no solo afianza la seguridad jurídica, sino que también proporciona claridad y verificación sobre cada miembro registrado.
El avance hacia un sistema más transparente es innegable; se ha saldado una deuda histórica con la sociedad dominicana. La doble afiliación, un problema recurrente, socava la confianza en los procesos internos de los partidos, permitiendo manipulaciones que pueden distorsionar la voluntad popular.
Con la implementación de estas nuevas medidas, se envían señales claras de que se está avanzando sin atropellar derechos, lo que refuerza nuestro sistema de gobernanza. La democracia se construye no solo a través de elecciones, sino también mediante la confianza y la integridad de los partidos que la representan.
La participación activa de los ciudadanos en un solo partido, alineados con sus principios y estatutos, es crucial para el fortalecimiento de la democracia. Cada afiliado debe asumir no solo la identidad del partido, sino también los valores que este promueve, asegurando así una representación fiel de la voluntad popular.
En conclusión, un sistema de partidos sólido es esencial para una democracia efectiva. Las nuevas regulaciones no solo son un paso hacia la transparencia, sino que también son una afirmación del compromiso de la República Dominicana con un futuro político más ético y responsable. La consolidación de este sistema es un reflejo de la madurez política de la nación y de su deseo de avanzar hacia un futuro más justo y equitativo. Para hacer sugerencias comunicarte al correo inverjurard@gmair.com





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