El legado viviente de las letras macorisanas: Aurelia Castillo
Por: Cesáreo Silvestre Peguero
La identidad de un pueblo se construye en sus letras, se afirma en su cultura y se perpetúa en la capacidad de sus habitantes para expresar su historia. San Pedro de Macorís es una tierra de profunda tradición literaria, donde distintas generaciones han encontrado en la escritura una forma de expresar la sensibilidad, las raíces y las realidades de su tiempo. De aquella herencia cultural, representada por reconocidas figuras de generaciones anteriores, emerge en la literatura contemporánea Aurelia Castillo, escritora y gestora cultural cuya labor ha encontrado en las letras y en la promoción de la cultura macorisana un espacio para desarrollar su vocación y aportar a la continuidad de esa tradición.
Nacida en esta demarcación oriental, Castillo desarrolló una vocación estrechamente vinculada con la enseñanza, la literatura y la gestión cultural. Se formó en la Escuela de Maestros Salomé Ureña de Henríquez y amplió su preparación académica en Psicología Educativa en la Universidad Nacional Evangélica.
Ejerció la docencia tanto en el sector público como en el privado y posteriormente asumió responsabilidades en la administración educativa, entre ellas las funciones de subdirectora y directora del Distrito Educativo 05-01. También desempeñó durante cuatro años la función de regidora del Ayuntamiento Municipal.
Su incursión en la investigación y divulgación histórica adquirió particular relevancia a partir de 2010, cuando comenzó a desarrollar proyectos de carácter enciclopédico dedicados a distintas provincias dominicanas, entre ellas La Romana, La Altagracia, Santiago y, de manera especial, San Pedro de Macorís.
Esta labor la ha situado en un espacio singular dentro de la producción histórica y cultural dominicana, particularmente por su participación en proyectos destinados a reunir conocimientos, testimonios y referencias sobre distintas comunidades del país. Su presencia como mujer en la elaboración y coordinación de trabajos de esta naturaleza constituye, además, un aspecto significativo de su trayectoria.
Su producción literaria comprende poesía, cuento, novela y textos de orientación personal. Entre sus títulos figuran El país de Valorolandia, Sueños en agonías, El llanto de la flor, Más allá del amor, El país de Sololá y El sueño de Luciana, además de otras publicaciones y trabajos biográficos y narrativos.
En esa diversidad de géneros se percibe una inquietud común: explorar al ser humano, sus experiencias y el entorno social y cultural que condiciona su existencia. Su escritura constituye, de este modo, un espacio para observar la realidad desde distintas perspectivas y dejar constancia de inquietudes individuales y colectivas.
Su labor ha trascendido las fronteras nacionales mediante su participación en encuentros literarios y culturales realizados en Argentina, Centroamérica y el Caribe. En esos espacios ha abordado asuntos relacionados con la identidad y las raíces culturales de San Pedro de Macorís, incluyendo una ponencia en Argentina sobre los Guloyas y la herencia afroantillana de esta comunidad.
Pero su aporte no se limita a la creación literaria.
Aurelia Castillo ha desarrollado una activa labor de gestión cultural. Preside la Feria Internacional del Libro de Escritores de San Pedro de Macorís, es fundadora del taller Carmen Natalia Martínez y ha participado en distintos organismos y espacios vinculados con la promoción de la literatura y la cultura, entre ellos el Consejo Provincial de Cultura, la Coalición Cultural y Literaria y la Red Latinoamericana de Cronistas.
La feria que preside arriba a su novena versión como un espacio para el encuentro de escritores y la promoción de la creación literaria en San Pedro de Macorís. Desde esta iniciativa también ha impulsado la participación de nuevos autores, como ocurrió con el proyecto 100 nuevos libros para San Pedro, cuya meta fue ampliamente superada.
Más allá de la cifra, aquella experiencia dejó una señal significativa: cuando una comunidad abre espacios para la creación, surgen nuevas voces dispuestas a contar su tiempo, su entorno y sus propias inquietudes.
Una iniciativa de esta naturaleza merece ser valorada desde su dimensión colectiva. Las distintas expresiones literarias de una provincia no tienen por qué competir por un mismo espacio. Pueden encontrarse, complementarse y contribuir, desde sus diferentes perspectivas, a ampliar el horizonte cultural de una comunidad.
Por ello, el compromiso con estas iniciativas no debería recaer exclusivamente sobre quienes las organizan. El sector empresarial, los representantes políticos y las instituciones municipales y estatales tienen la oportunidad de respaldar proyectos que contribuyan a fortalecer la vida cultural de San Pedro de Macorís.
Apoyar la literatura es contribuir a la educación, a la identidad y a la formación de una ciudadanía más consciente de su patrimonio cultural. Una sociedad que estimula a sus escritores y abre espacios para la creación fortalece, al mismo tiempo, las posibilidades de comprenderse a sí misma.
A esta trayectoria se suman diversos reconocimientos, entre ellos el otorgado por el Ministerio de Educación en 2001 por un poema dedicado al profesor Juan Bosch, así como distinciones de instituciones como el Ministerio de la Mujer, el Despacho de la Primera Dama y la Academia Dominicana de la Lengua.
La trayectoria de Aurelia Castillo representa una forma de servir a su pueblo desde las letras, la educación y la gestión cultural. Su trabajo ha contribuido a divulgar conocimientos, preservar testimonios y fortalecer el vínculo entre las nuevas generaciones y distintos aspectos de la historia y la identidad de San Pedro de Macorís.
Escribir sobre la propia tierra no consiste solamente en acercarse al pasado. Implica reconocer las raíces, interpretar el presente y dejar a las generaciones futuras elementos que les permitan comprender el lugar del que proceden y la cultura que les pertenece.
La grandeza de una vida no siempre se mide por cuánto tiempo permanece su nombre, sino por cuánto bien permanece en los demás después de haberla vivido.





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