Eufracia Gómez, una referente de la enfermería dominicana

  



Por: Algenis Chavez Reyes

 

El ascenso de la máster Eufracia Gómez Morillo desde los espacios de atención hospitalaria hasta el solio del liderazgo cooperativo continental no ha sido de manera fortuita, sino el resultado de una dilatada carrera forjada en la ética, la lucha gremial y el compromiso inquebrantable con el bienestar colectivo. La trayectoria de Eufracia es una cronología que parte de su vocación por el cuidado de su pueblo, la protección su clase profesional y que hoy, con la misma templanza, le ha guiado a conducir los destinos del cooperativismo en América Latina y el Caribe, convirtiendo su nombre en un referente indiscutible de integridad, crecimiento y transformación social.

 

Desde sus inicios, la licenciada Gómez Morillo entendió que la excelencia profesional debía ser una herramienta para servir a los demás, apostando siempre por el bien común. Sus pasos en el sector salud han sido y han dejado huellas imborrables, especialmente desde el Colegio Dominicano de Profesionales de Enfermería (CODOPENF), otrora Asociación Dominicana de Enfermeras, matriz donde demostró una capacidad excepcional en fervor de la lucha para elevar la dignidad de la profesión, procurando las reivindicaciones necesarias para brindar calidad de vida a toda su clase. Sin embargo, su visión de equidad y solidaridad no se limita solo a la incidencia gremial, sino que alcanza una dimensión verdaderamente trascendental en la Cooperativa de Servicios Múltiples de Profesionales de Enfermería (COOPROENF). Ocupando roles estelares como la de tesorera, vicepresidenta y presidenta, impulsando con firmeza el bienestar socioeconómico de los y las profesionales de enfermería y todo el personal de salud, todo esto sin dejar de lado la incidencia social, abordando temas tan sensibles como la erradicación de la violencia hacia las mujeres, así como aportando y contribuyendo para otras mujeres se desarrollen y alcancen crecimiento en sus liderazgos en las diversas instituciones en las que han pululado. Esto último, es una muestra fehaciente de que Eufrasia Gómez es una mentora, con humildad orgánica, de un liderazgo altruista.

 

Podrá ser otro el autor de la frase “las instituciones son del tamaño de la visión que tienen sus líderes”, sin embargo, quien ancló esta idea en mi mente es el profesor Julito Fulcar, máximo representante y líder del cooperativismo dominicano y de la región. Si hacemos una mirada hacia la cooperativa COOPROENF, es necesario indicar que esta cooperativa posee un liderazgo excepcional, que en treinta años ha logrado ser un referente mundial en el cooperativismo. En esa tarea, de convertir a la cooperativa de profesionales de enfermería en un paradigma, Eufracia Gómez ha sido una de las lideresas que estando en la proa o en la popa ha jugado el papel determinante, que ha sido necesario para el calma o tormenta llevar a puerto seguro a la cooperativa de su colectivo.

 

Su impecable labor interna en COOPROENF ha sido el pivote natural hacia los máximos organismos de gobernanza del cooperativismo en el país. Al asumir la presidencia del Consejo Nacional de Cooperativas (CONACOOP) de la República Dominicana, consolidando un modelo inclusivo orientado hacia la educación y el fortalecimiento institucional y democrático de las cooperativas base, sin desmedro y sin limitar a las federaciones de cooperativas, sobre sus labores propias. Su postulado racional, conciliador e integrador resaltan, pues hasta quienes no comulgan con los principios y valores que ella promueve, sólo han recibido respeto y escucha activa de su parte.

 

Su impacto, no obstante, ha roto las fronteras dominicanas para proyectarse con fuerza continental a través de la Confederación de Cooperativas de América Latina y el Caribe (CCC-CA). 

 

La República Dominicana y el cooperativismo local ha de sentir regocijo y dignamente representado con la máster Eufracia Gómez Morillo por su reciente e histórica reelección como presidenta del Consejo Directivo Regional de la CCC-CA para el período 2026-2028, decidida por voto unánime en el marco de su XX Asamblea General Ordinaria celebrada en Lima, Perú. Esta ratificación internacional no hace más que confirmar la confianza absoluta que los delegados de toda la región depositan en su pensamiento estratégico, su apuesta por la innovación tecnológica, la transformación digital, su inagotable capacidad integradora y su visión sobre mantener la esencia de procurar sobre todas cosas el bienestar de las personas. Porque para Gómez Morillo, las cooperativas son los hombres y mujeres que las componen.


Lo que verdaderamente agiganta la figura de la licenciada Eufracia es la coherencia inquebrantable entre sus principios y sus acciones. En un entorno social que a menudo adolece de referentes éticos, su trayectoria brilla por su transparencia y su defensa férrea de los valores asociativos. Ella representa a esa estirpe de líderes que no buscan el aplauso efímero, sino la construcción de legados sostenibles que impacten positivamente a las futuras generaciones.


Reconocer su labor es, en esencia, inspirar a otros a seguir su ejemplo. La sociedad dominicana y el cooperativismo latinoamericano contraen una deuda de gratitud con una mujer que ha dedicado su vida al desarrollo social, demostrando que el verdadero éxito radica en la capacidad de transformar la realidad de los colectivos profesionales, campesinos, trabajadores, mujeres, jóvenes y emprendedores, para que dejen de ser vulnerables en su individualidad y se consoliden desde las acciones conjuntas.

El autor es Cooperativista, abogado con maestría en administración de empresas cooperativas, docente, conferencista internacional, gerente general de la Cooperativa de los Trabajadores de la Salud (COOPNASALUD) de la República Dominicana.

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